¿Qué podría ser mejor que un día en la playa durante el verano? Nadar, refrescarse en el agua, caminar o hacer castillos en la orilla alimentan la felicidad de los niños.

El mar y la arena son muy atractivos para los niños de todas las edades. Estos elementos son una invitación natural al juego, favoreciendo su desarrollo motor, manual y creativo. Recuerda que manipular es una de las actividades más divertidas para un niño. Y la arena se presta muy bien a todo esto porque, dependiendo de si es seca, húmeda o más o menos diluida, te permite realizar muchas actividades diferentes.

Siempre es divertido jugar en la playa con tus hijos o ayudarlos a organizar un grupo de juego, tal vez involucrando a amigos o vecinos de parasoles, especialmente si la hora del baño está lejos y corren el riesgo de aburrirse.

Si los niños tienen la oportunidad de pasar el día contigo o con un par de amigos, jugar con arena y agua en la orilla, sin duda harán que el día vaya genial.

Lo único que hay que recordar es la seguridad. Si está garantizada, anímalos a jugar en la orilla, sentados en la arena, para divertirse mucho y obtener confianza en sí mismos.

Y no olvides la crema protectora solar, es parte de la seguridad de la que hablamos antes. Poner una gruesa capa de crema en todo el cuerpo de los niños es el requisito previo fundamental para no dejar que se quemen, preservando así la diversión del día en la playa. Después de esto, lo único que les importa a los niños es elegir la forma más divertida de jugar.

Si estás buscando algunas buenas ideas, ¡esta publicación es para ti! Aquí hay cinco propuestas de juego de playa. ¡Empecemos!

Caza de conchas

Buscar conchas es una de las actividades infantiles más habituales en el mar. Esta es sin duda la más espontánea y sencilla que puedes buscar. Cubo en mano, los niños pueden disfrutar de paseos interminables, calentados por el sol y acariciados por la brisa fresca del mar, caminando a lo largo de la orilla en busca de estos pequeños tesoros marinos. Un cubo y una pala son lo único que necesitan para convertirse en los cazadores de conchas más convencidos.

Además de ser una actividad particularmente divertida, también es muy saludable, ya que les permite moverse caminando mucho y cavando para encontrar el tesoro.

Algunos niños seguramente no querrán deshacerse de las conchas en el camino a casa: no hay problema, deja que elijan por sí mismos y tal vez un día serán los coleccionistas más famosos de conchas. Bien, ¿estamos preparados? ¡Entonces, cubo en mano y que comience la búsqueda!

Construir Castillos de arena

Construir castillos de arena es el mejor juego de todos los días en la playa. Adecuado para todas las edades, permite a los niños experimentar diferentes tipos de construcciones y desarrollar el sentido del tacto. Para construir un castillo, los niños tienen que aprender a mezclar los elementos para encontrar la textura de arena más adecuada que evita que la estructura se caiga. Además de ser divertido, también fortalece varias habilidades motoras.

Para que el juego sea más intrigante, además de los castillos clásicos, tus hijos también pueden construir las torres o edificios más famosos del mundo, como la Torre de Pisa, la Torre Eiffel o el Coliseo, probando la mezcla de arena y agua más adecuada para lograr el objetivo.

Para que tus hijos jueguen así, necesitas estar cerca del agua, así que no te alejes demasiado de la orilla, sobre todo porque los niños más pequeños seguramente te pedirán que les ayudes a volcar los cubos. ¡Mantente cerca y enfréntate al desafío de la Torre Eiffel!

¿Qué pasa si hay muchos niños para entretener?

Vamos a crear un concurso para el mejor castillo de arena o el más grande, estimulando su creatividad y fomentando una pizca de competencia amistosa.

Caza del tesoro

Es otro juego divertido que te dará mucha diversión.

Dentro de un cuadrado de playa, de unos dos metros cada lado, se deben ocultar varios objetos de diferentes tamaños (conchas, bolas, moldes, peces o moldes plásticos…), asignando a cada uno una puntuación de 1 a 10, que disminuye según el tamaño del objeto en sí. Los jugadores tienen los ojos vendados y unos minutos para encontrar tantos objetos ocultos como sea posible. Quien obtenga la puntuación más alta gana.

Puedes conceder un poco de ayuda. ¡Con un rastrillo gigante como la garra gigante , los niños pueden encontrar los tesoros más fácilmente porque con ella mueven una gran cantidad de arena cada vez!

Mini Golf

¡Aquí hay otro juego entretenido! Al traer a la playa pelotas, bolas o canicas de carreras  https://www.hape.com/uk/es/toy/toy/E6035B, todos pueden jugar una especie de minigolf juntos. Cava tres hoyos en la arena y anota puntos por cada hoyo (el más pequeño vale más, el más grande menos). Pon a todos en fila y rueda las bolas tratando de hacerlas caer en los agujeros. Quien obtenga más puntos gana. Si te gusta el juego y quieres hacerlo más interesante, también puedes pensar en variaciones o añadir dificultades en el camino.

La carrera de carretillas

A los niños les encanta correr un poco en la playa. Marca una línea de salida y una línea de meta. Pide a los niños que sean los «jardineros» que tendrán que soportar carretillas para transportar una gran cantidad de arena sobre la línea de meta lo más rápido posible. Quien cruce la línea de meta primero, gana.

Una alternativa igualmente divertida a la carretilla llena de arena es el camión volquete de carga y transporte, o también un simple cubo lleno de arena. Lo importante es alcanzar la línea de meta, entrenar el equilibrio y las habilidades motoras.

¿Cuál crees que es el juego que más les gustará a tus pequeños?
Solo tienes que probarlos todos y ver cuál es su favorito… y el tuyo. ¡Feliz verano para todos!